¿Cómo operar con volatilidad en Forex?

De una misma manera, operadores novatos y expertos buscan un factor que pueda ser usado para obtener mejores rendimientos dentro de lo que muchos conocen como mercados eficientes o aleatorios. Usualmente, esto conlleva una mezcla compleja de indicadores y parámetros para órdenes de entrada, stops, límites y al menos una estructura básica de gerencia de riesgo, entre otros componentes. Sin embargo, un factor que siempre es ignorado tanto por operadores técnicos como fundamentales es la parte que la volatilidad juega en el contexto de una estrategia exitosa e incluso en cada operación. La falta o abundancia de volatilidad podría ser la diferencia entre una operación de 10-minutos y una de 10-semanas o la dirección que el mercado tome. Siendo así, un factor determinante para el éxito de una estrategia. En este artículo definiremos volatilidad, mencionaremos factores que crean variación en esta, ofreceremos formas de medirla, y luego mostraremos como puede ser aplicada en una estrategia operacional.

¿Qué es volatilidad?

Tradicionalmente, volatilidad se ha definido como la varianza de los rendimientos de un mercado o índice sobre un periodo de tiempo. En palabras más simples, volatilidad puede ser representada como el nivel de fluctuación en los precios durante un periodo de tiempo. Por ejemplo: desde el comienzo del 2000 hasta mediados del 2008 el cambio diario promedio en los contratos a futuros de crudo (light sweet crude) fue de 1.74 por ciento. En comparación, los contratos a futuro de la Notas del Tesoro (T-note) promediaron solamente 0.3 por ciento. Por consiguiente, en el futuro, esperamos que el crudo sea un instrumento más activo en el día-a-día con respecto a las notas del tesoro. Hay que tener en cuenta que la volatilidad de cada instrumento puede, y de hecho la hace, cambiar en cualquier momento. En promedio desde el 2000 hasta el 2008, el Dow experimentó una fluctuación diaria de 0.75 por ciento.  Sin embargo, en un día lleno de noticias como ingresos corporativos o cuando el Comité Federal de Mercados (Federal Open Market Committee) está a punto de alcanzar una decisión en las tasas de interés, la fluctuación puede ser mayor.

 

La anterior comparación resalta dos formas diferentes de analizar el comportamiento de la  volatilidad desde el punto de vista de un operador. En el primer caso, la volatilidad relativa de un instrumento puede ser utilizada para determinar que tipo de estrategias deberían ser usadas cuando se opera este instrumento en particular. Debido a que las Notas del Tesoro (T-note) no experimentan grandes fluctuaciones diarias en los precios, existe una menor probabilidad de sufrir una pérdida o de obtener mayores ganancias en el corto plazo. Por esta razón, una estrategia de compra-y-espera o de posicionamiento sería más apropiada para este instrumento financiero. Por lo contrario, diariamente, el crudo experimenta una fluctuación mayor haciendo que las estrategia de intradía o ‘scalping’ ofrezcan una mejor gestión de riesgo y mayores niveles de ganancias. El segundo caso es el de monitorear el cambio en el precio de un instrumento en un periodo más largo de tiempo. Una caída en el nivel de volatilidad en el transcurso de un largo periodo puede llevar a un programa operacional activo a que tenga menores rendimientos y un menor número de posiciones. Otro problema se presenta cuando hay un alza repentina en la volatilidad que dura poco tiempo y se espere que regrese a su media.

¿Qué factores mueven la volatilidad?

Independientemente del mercado, las fuentes de volatilidad son generalmente las mismas. La fuente más común generadora de ‘acción de precio’ son las condiciones generales de mercado tales como tamaño del mercado, liquidez, límites operacionales y demanda, entre otros factores. Para aquellos mercado en donde la liquidez es profunda y la demanda es relativamente estable (como lo es para el mercado de bonos del tesoro), la fluctuación en los precios  será menos volátil. Por otra parte, si el balance entre la oferta y demanda es generalmente asimétrico, un cambio en la fluctuación de precios puede ser dramático.

La otra fuente típica generadora de volatilidad es el riesgo esperado e inesperado. Ya sea un reporte de ingresos de una corporación, el cierre de una grande refinería de petróleo  o un cambio en las tasas de interés, cada uno de estos eventos puede generar volatilidad. Sin embargo, la diferencia entre estas dinámicas y las condiciones generales del mercado es que estos eventos son temporales y cualquiera reacción en precios que resulte de ellos puede desaparecer relativamente rápido.

Medidas de volatilidad

Existen muchas formas en las que los participantes del mercado y analistas utilizan volatilidad y como resultado, existe un igual número de formas de medirla. Los tres criterios más populares son acción de precio, volatilidad implícita de derivados e indicadores específicos de mercado.

– Acción de precio – Mientras algunas personas gastan largos periodos para cuantificar volatilidad y revelar los matices escondidos, la forma más fácil y discrecional de interpretarla es simplemente a través de acción de precio. Antes de que la volatilidad en si se convierta en una estrategia, los operadores estuvieron observando los cambios del día-a-día y minuto-a-minuto en los precios de acciones, futuros y otros instrumentos para hallar la fuerza relativa de la fluctuación de  precios y usar estas observaciones para predecir futuras condiciones del mercado. El tiempo y las experiencias han creado axiomas como: un periodo de consolidación de acción de precio usualmente lleva a rupturas de mercado, las  brechas  son antesalas de momentum y la actividad generará el regreso a la media.

– Volatilidad implícita – Derivados como los futuros, forwards y opciones fueron inventados como una herramienta de cobertura para permitirle a una parte con interés económico en el instrumento suscrito limitar el riesgo no deseado y establecer un precio futuro de la transacción. Sin embargo para especuladores inteligentes, el valor real en estos precios es el componente que mide las expectativas de volatilidad en el mercado durante la vida de los derivados, conocido como volatilidad implícita. Sin este importante factor de valorización, el costo del riesgo de los derivados estaría constantemente sobrevalorado o sobre depreciado. Con este componente, el consenso en la acción de precio está disponible para aquellos que quieran tomar medida de la tensión del mercado.

– Indicadores específicos de mercado – Mientras que la acción de precio y la volatilidad implícita son buenas medidas de volatilidad, sus enfoques son algunas veces limitados y usualmente requieren interpretación. Para resolver este problema y con el objetivo de dar una medida directa se crearon otros indicadores. Uno de los indicadores de medida de volatilidad más famosos es el Índice de Volatilidad S&P (VIX). Aunque es un conjunto de volatilidades implícitas en opciones de acciones, este indicador es un estándar para todo el mercado financiero.

  ¿Cómo usar la volatilidad a la hora de operar?

Ahora que ya sabemos lo que es volatilidad, sus causas y sus medidas, el siguiente paso es incorporar este conocimiento en la estrategia. Existen muchos tipos de estilos operacionales, pero la mayoría de ellos pueden ser clasificados en dos tipos diferentes: aquellos que se benefician con alta volatilidad y aquellos que lo hacen bajo poca volatilidad. Operación de evento, rupturas técnicas, y recolección de altas primas dependen de una acción de precio inestable o expectativas de esto. Sucesivamente, una acción de precio estable es necesaria para los operadores de rangos, tendencias duraderas y recolección de diferenciales de rendimientos.

Estrategias para alta volatilidad

-Riesgo de Momento – También conocido como “operando las noticias”, este riesgo es uno de los métodos más comunes para operar a través de los mercados. En un mundo lleno de todo tipo de operadores y fondos de inversión, la mayoría de los participantes del mercado esperan realizar sus ganancias en días u horas, más no en semanas o meses. Para poder esperar un rendimiento decente durante un periodo de tiempo tan corto, la estrategia debe implementar altos niveles de apalancamiento o depender de aquellos periodos inusuales de alta fluctuación de precios. Pero, ¿Cómo se puede predecir estos periodos con alguna certeza? La forma más dependiente para generar volatilidad es a través de la publicación o anuncio de  un indicador. Los reportes de ganancias o indicadores económicos son eventos  para las cuales el mercado se puede preparar y cuyas fechas de publicación son conocidas por todos y puede que tome algunos operadores por sorpresa.

-Rupturas – Operar con riesgo de momento depende de fuerzas externas para que produzcan volatilidad. Sin embargo los analistas técnicos puros prefieren usar sus señales para tomar ventaja de la inevitable volatilidad. Uno de los escenarios más comunes que los grafistas utilizan para operar es el de ruptura. Cuando el movimiento de precio ha sido restringido por una tendencia obvia o es significativamente bajo, existe una considerable probabilidad de que una ruptura se aproxime. Utilizando indicadores como Volatilidad implícita, o S&P VIX, se puede detectar si un gran movimiento está a punto de ocurrir permitiéndole al operador posicionamiento para tomar ventaja del impulso o momentum.

­-Venta de Seguridad ­- Los operadores de opciones entienden el concepto de la venta de volatilidad implícita, sin embargo, este concepto aplica en todos los mercados. Cuando un derivado esta valorando dentro de si una alta probabilidad de extremo movimiento de precio, existe un mayor costo en asegurar un contrato que promete un precio seguro. Tal costo está realmente reflejado en el precio actual en todos los mercados. Cuando se especula que un mercado se moverá dramáticamente hacia cualquier dirección en el futuro cercano, estas expectativas comienzan a impactar el mercado. En caso de que esos miedos no se materialicen, el instrumento regresara a su “valor justo” mientras que los operadores desdoblarán la prima inicialmente colocada por la volatilidad esperada.

Estrategias para baja volatilidad

-Mercado de Rango – La historia se repite por si sola. Este es el lema bajo el cual la mayoría de los analistas técnicos operan. Una de las maneras más populares para explotar este adagio es a través de operaciones en rango. Cuando el precio es rechazado repetidamente por niveles generales de resistencia en busca de continuar su rally o caídas (soportes), existe una mayor probabilidad de que los operadores no intentarán extender su suerte y operar por encima/debajo de esos puntos, promoviendo  la fuerza del rango resultante. Para operar estos mercados se requiere de consistencia; la contrariedad de volatilidad. Si el movimiento de precio explota, existe una mayor probabilidad de que romperá cualquier barrera técnica.

– ­Avanzando con la tendencia ­- Aunque parezca lo opuesto a mercados de rango, operar la tendencia también requiere de baja volatilidad.

Cuando un mercado se mueve en una dirección, lo mejor que puede suceder es que el movimiento sobre esa tendencia sea estable y consistente ya que una explosión en la acción de precio puede resultar en un fuerte movimiento en contra de la tendencia y motivar al operador a que abandone la posición o simplemente su ‘stop’ se active. Un movimiento estable, en cualquier dirección, permite una rigurosa gestión de riesgo que marca una mejor operación.

– Carry y Rendimiento – Mientras existen aquellos operadores que buscan colectar una prima durante mercados de inusual volatilidad, también existen otros participantes del mercado que buscan estabilidad en el mercado para colectar un ingreso consistente. Hay muchos tipos de estrategias que toman ventaja del rendimiento real o percibido en una posición que incluye uno o más instrumentos. Tal vez los estilos más populares de este tipo de estrategia es el Carry Trade en el mercado de divisas. En este plan, la divisa con la tasa de interés mayor es comprada y aquella con la menor tasa de interés es vendida para que de esta forma la diferencia entre los dos rendimientos sea recolectado en el rollover diario. Este ingreso fijo es usualmente pequeño, así que cualquier pérdida de capital realizada durante un cambio de dirección de precios puede fácilmente borrar todas las ganancias generadas por el efecto Carry.

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