La importancia del Money Management

El MM es el algoritmo o fórmula matemática que decide qué cantidad compramos o vendemos en cada trade o negocio, ya sean acciones, futuros o cualquier otro vehículo de inversión y no depende en absoluto de la estrategia que usemos para entrar y salir del mercado. Por lo tanto, todos usamos el Money Management en nuestra operativa, ya que siempre tenemos que decidir cuantas acciones o futuros compramos, pero puede que lo estemos haciendo sin ningún criterio establecido, operando por ejemplo siempre 1 contrato o un lote de acciones constante, lo que es muy ineficiente.

La mayoría de traders dedicamos mucho tiempo a estudiar técnicas para operar en el mercado o para mejorar las ya existentes y muy poco o ninguno a estudiar cuanto dinero ponemos en cada operación. El Money Management es la parte del trading más importante una vez conseguimos tener un sistema con esperanza matemática positiva. Es capaz de convertir una estrategia buena en extraordinaria, que nos dé unos retornos imposibles de conseguir sin usarla y también es capaz de que una estrategia que sea pésima (un sistema que por ejemplo haya dejado de funcionar) se convierta solamente en mala y nos haga perder menos dinero que el que perderíamos sin usar Money Management. Esto solo se puede conseguir usando estrategias de MM del tipo anti-martingale.

Podemos diferenciar dos familias o tipos de estrategias de Money Management, martingale o anti-martingale.

Las primeras provienen del mundo de los casinos y en términos generales son aquellas estrategias en las que cuando se falla un negocio aumentan la apuesta en el siguiente negocio. Luchan contra la ventaja que tiene el casino, que es el que tiene la estrategia con esperanza matemática positiva. El jugador de casino tiene esperanza matemática negativa y la martingala puede funcionar una temporada, pero es solo cuestión de tiempo que lo pierda todo. La martingala solo funciona si se tiene capital infinito, sin esta premisa imposible es matemáticamente perdedora.

Las estrategias anti-martingale son, en general, aquellas que aumentan la apuesta cuando se acierta y la reducen cuando se falla. Estás son las que se usan en los mercados financieros. Es decir, cuando en nuestra cuenta va aumentando el dinero porque hemos entrado en una buena racha, el Money Management aumentará los contratos o acciones, mientras que cuando estemos en mala racha y nuestro dinero se reduzca, hará justo lo contrario, reducirá posiciones.

Si bien está demostrado que las estrategias realmente útiles son las anti-martingale, en algunas contadísimas ocasiones, y siempre dentro de una estrategia global anti-martingale, puede haber alguna pequeña técnica que sea martingale. Por ejemplo, un sistema con una elevada dependencia cuantificada entre sus trades, pudiera ser que compensara reducir los contratos cuando alcanzamos una serie de 10 aciertos consecutivos, por ejemplo. Esto habría que demostrarlo por supuesto, y sería una excepción al algoritmo principal que debería ser anti-martingale.

Hay muchas estrategias anti-martingale, aunque la mayoría derivan de dos, Fixed Risk (o Fixed Fractional) introducida por Ralph Vince en 1990 y Fixed Ratio introducida por Ryan Jones en 1999, que Jones ideó para tratar de mejorar el Fixed Risk de Vince.

Fixed Risk decide el número de acciones o contratos a operar en base al riesgo del negocio y el saldo de la cuenta. Esta estrategia implica operar en cada negocio la misma fracción de capital por unidad de riesgo. Es uno de los pocos métodos que incluye el riesgo de forma implícita en sus cálculos por lo que debemos conocer el riesgo de cada trade, que no es otro que el stop loss o la máxima pérdida por trade de un sistema:

Dónde:

  • N es el número de contratos (o acciones) a operar en el siguiente trade

  • f es el porcentaje o fracción de capital a arriesgar en cada operación, se mueve entre 0 y 1

  • Equity es el valor monetario de nuestra cuenta antes del trade estudiado

  • Trade Risk es el valor monetario y absoluto, de la máxima pérdida por contrato que puede ocasionarnos el negocio estudiado

La variable f no es conocida por lo que debemos definirla nosotros. El valor que fijemos para esta variable marcará lo conservador o arriesgado de nuestro algoritmo de Gestión Monetaria. Un ejemplo de Fixed Risk es la regla del 2% de Elder, muy conservadora y valorada por tener rachas de pérdidas muy bajas. Algunas variantes del Fixed Risk son el Optimal f, o Kelly, ambas maximizan el crecimiento geométrico de los beneficios gracias a una f muy agresiva, pero dan una racha de pérdidas altísima, insostenible para la mayoría de traders, por lo que su uso suele ser más bien didáctico y conceptual pero no las recomiendo en ningún caso.

Fixed Ratio aumenta o reduce el número de acciones o contratos cuando la cuenta aumenta o disminuye una cantidad de dinero constante por cada contrato abierto. Esta cantidad es llamada Delta. Por ejemplo, si tenemos una cuenta de 50.000€ (si bien el capital inicial no importa con Fixed Ratio) y fijamos una delta de 5.000€, cuando la cuenta alcance los 55.000€ empezaremos a operar con 2 contratos (estábamos operando 1 contrato por lo que necesitamos ganar 5.000×1), cuando alcance 65.000€ operaremos con 3 contratos (estábamos operando con 2 contratos por lo que necesitamos generar 5.000×2) y así sucesivamente. Si bien la aplicación de este algoritmo es muy sencilla, su formulación es bastante compleja:

Dónde:

  • N será el número de contratos (o acciones) a operar en el siguiente trade

  • N0 es el número de contratos con el que iniciamos la operativa (habitualmente 1)

  • P es todo el beneficio acumulado con la operativa antes del negocio estudiado

  • Delta es el valor monetario que debemos ganar por cada contrato, para poder aumentar otro contrato

No obstante, es importante destacar que la formulación es útil solo a nivel académico o de programación, ya que la aplicación en sí es muy sencilla ya que tan solo depende de la Delta y del beneficio acumulado en la cuenta.

Fixed Ratio no utiliza ni el capital inicial ni el riesgo del próximo negocio para calcular los contratos a operar. Por supuesto el riesgo participa del modelo de forma indirecta, ya que utilizaremos una Delta mayor o menor en función del riesgo que queramos asumir (a mayor Delta menor riesgo) pero no participa de una forma intuitiva como sí lo hace con Fixed Risk. Se puede considerar que una Delta neutral es la mitad del Draw Down, aunque como siempre esto dependerá de lo realista que sea ese DrawDown, la calidad estadística de la muestra empleada para su cálculo y de la posible sobre-optimización de la misma.

En todo caso, no podemos afirmar con rotundidad que una estrategia sea mejor que la otra, hay que estudiar cada caso por separado y valorar también el perfil de cada inversor para la aplicación de una u otra. De todas formas para cuentas pequeñas suele funcionar mejor Fixed Ratio.

Hay otras estrategias, % fijo de la cuenta (útil para acciones), objetivo de apalancamiento, etc. Ésta última es muy sencilla pero razonable para futuros y no da malos resultados si se es conservador con ella, ya que la racha de pérdidas puede crecer exponencialmente. Con un solo sistema en futuros, todo lo que sea pasar de apalancamiento 1.5-2, es probable que sea demasiado riesgo.

En todo caso, lo importante es usar una que maximice el beneficio pero que sobre todo mantenga contenido el Draw Down o racha de pérdidas. En el equilibrio está la virtud y para ello utilizamos ratios de rentabilidad/riesgo que combinan ambas variables.

Esto es solo una brevísima introducción al MM, en posteriores artículos compararemos Fixed Risk con Fixed Ratio. Para acabar es importante tener claro que el MM no tiene por qué estar implementado en el sistema, puede estarlo o no estarlo. Dado que el MM es totalmente independiente del método para operar, una vez decidido el nivel de riesgo asumido, ya sea con la f en Fixed Risk y el stop o la pérdida máxima por trade del sistema, o con la delta en Fixed Ratio, tan solo necesitamos saber el importe de nuestra cuenta para poder aplicar nosotros mismos el MM al sistema que estamos operando.

Al principio puede parecer complicado pero es de aplicación muy sencilla. Coger un papel o Excel y hacer pruebas con los sistemas que estáis operando en vuestra cuenta. Todos los datos necesarios los tenéis disponibles, veréis como es muy sencillo y es un factor importantísimo para el resultado final de vuestra cuenta. Obviamente existen softwares específicos que nos ayudan mucho en estos cálculos y sobre todo en estudiar la posible conveniencia de un algoritmo u otro.

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