No confundir la suerte con la habilidad en Forex

Habréis oído que para controlar el riesgo de una posición es imprescindible utilizar stops. Esto es cierto en cuanto a una posición individual, pero para nada eso implica que estemos controlando el riesgo de nuestra inversión realmente. El riesgo se controla mediante stops, mediante una buena diversificación de mercados y/o estrategias, mediante la exposición y/o apalancamiento.

Cada estilo de trading tiene rachas perdedoras que puede llevarnos a la ruina si iniciamos la operativa en un momento no adecuado y/o no estamos lo suficientemente capitalizados. Así, el tamaño de la posición, los mercados en los que operar y cuando aumentar o disminuir el apalancamiento resultan determinantes para nuestro éxito o fracaso como traders.

Tampoco un sistema de trading por si solo nos asegura el éxito y un eficaz control del riesgo, pero el trading sistemático tiene la ventaja que analiza el comportamiento de la estrategia en el pasado para evaluar su potencial futuro, con lo que puede saber que esperar de él. No obstante, incluso si hemos hecho un proceso de BackTesting impecable, un shock de precios en el futuro o cisne negro puede llevarnos a pérdidas no esperadas. El riesgo de mercado no puede eliminarse totalmente nunca.

Los shocks de precios son extremos en el movimiento de los precios, son eventos aberrantes, no esperados, imprevisibles, de muy infrecuente aparición pero de elevado impacto. Pero eso no quita que sean el principal factor de catástrofe en el mercado, de expulsión de traders. Sí, ciertamente hay gente que puede beneficiarse de ellos, puede pasar que uno esté en el lado correcto cuando se produce un cisne negro, pero conviene no confundir la buena suerte con la habilidad. Nadie puede beneficiarse de un shock de precios mediante una estrategia planificada. Como mínimo existe un 50% de probabilidades de que estemos en el lado incorrecto del mercado cuando se produce un shock. Así, cualquier beneficio obtenido en un shock de precios es fruto de la suerte, no de la habilidad. Confundirlos expone al trader a un riesgo futuro para el que no está preparado, sin saberlo este trader ha sembrado la semilla de su futura ruina.

Incluso a brillantes mentes como las que formaban el Long Term Capital, algunos eran ganadores del Nobel de economía, ignoraron este efecto que les llevó a ser rescatados por 14 instituciones financieras americanas, tras años de enorme éxito tanto en ganancias como en capitalización. Creyeron que tenían totalmente controlado el riesgo por operación, pero su modelo de arbitraje de bonos que trabajaba con apalancamientos altísimos, no preveía la aparición de un shock de precios como el que provocó al crisis rusa de 1998. Creyeron haber encontrado el santo grial y eso les llevó a arriesgar demasiado. Sin un eficaz control del riesgo la ruina llega tarde o temprano. Con un sistema tan extraordinariamente bueno como el del LTC puede ser más tarde que pronto, pero llega. Los cisnes negros existen.

Si los shocks de precios no se pueden prever, ¿qué hacemos? Lo único que podemos hacer para controlar su impacto en caso de que se produzca es:

  1. Estar invertido el menor tiempo posible. A prestaciones similares siempre es mejor un sistema que esté en el mercado un 30% del tiempo que el 70% del tiempo. Si solo está en el mercado el 30% del tiempo, quiere decir que tiene un 70% de probabilidades de estar en liquidez cuando se produzca un cisne negro. Muchas veces no pensamos en este detalle y es un aspecto importante. Menos exposición, menos riesgo.
  2. Invierte el menor capital posible para conseguir tus objetivos. El apalancamiento que permiten los derivados es opcional, no obligatorio. Obvio teóricamente, pero viendo el apalancamiento que usan muchos traders no parece tan obvio. Si trabajamos muy apalancados ganaremos mucho cuando tengamos una buena racha pero estamos muy expuestos a un shock de precios que nos descapitalice totalmente. El papel lo aguanta todo, y el crecimiento geométrico de los beneficios que puede provocar un buen algoritmo de Money Management es tentador, pero no olvidéis que los cisnes negros no están en el papel, son imprevisibles por definición. Cuidado por tanto si elegimos la f óptima basándonos solo en datos de BackTesting. Cualquier desviación de los datos reales sobre los previstos puede llevarnos a la ruina. Si se produce un evento no previsto las cifras históricas no significarán nada y podemos perder en unos días lo ganado en años. Asimismo, mucho cuidado a la hora de elegir el capital inicial basado solo en las expectativas de riesgo que nos da un BackTesting. Debemos estar preparados para soportar algo imprevisible.

Cuando se produce un shock de precios suelen sobrevivir los que estaban menos expuestos al mercado en tiempo y/o en capital.

Además de lo comentado sobre el trading en general, en el caso particular del trading sistemático los desarrolladores también nos podemos ver afectados por los cisnes negros en el diseño de nuestros sistemas. Si se optimiza un sistema que incluye, por ejemplo, el 11S en su muestra, es probable que el optimizador intente que ese día estemos cortos. Dependiendo de cómo optimicemos, sin darnos cuenta hemos podido obligar a que nuestro sistema elija un set de parámetros que le permita obtener grandes beneficios gracias a la caída del 11S, pero que ese set realmente no sea robusto y por tanto no le permita ganarlos en el futuro. Esto es crítico sobre todo en los sistemas tendenciales, especialmente si son de tipo Day-to-Day Trading, ya que estos sistemas pueden tener porcentajes de acierto del 35-40% que basan su beneficio total en muy pocos trades. Si uno o varios de esos pocos trades dependen de shocks de precios probablemente nuestro sistema no funcionará. Por lo tanto, es importante tener en cuenta los shocks de precios a la hora de hacer un buen BackTesting. En nuestra generación el más recordado probablemente es el 11S que llevó a las bolsas americanas a cerrar durante 6 días, pero hay otros, la guerra del golfo, el secuestro de Gorvachov… Frecuentemente ocurren a favor de la tendencia principal del mercado pero no siempre es así. Lo que sí ocurre siempre es que una vez el shock es absorbido por el mercado, los precios cambian de dirección usualmente durante un periodo de tiempo prolongado. Es decir, posteriormente al cisne negro que provoca la violenta caída, se marca un punto de inflexión en los precios.

En definitiva, nuestro control de riesgo debe estar planificado y ser global. Tenemos muchos tipos de stops: monetarios, porcentuales, adaptativos, acelerados, de volatilidad, pero el stop es solo una pequeña parte de nuestro control de riesgo. El stop puede ejecutarse a un precio notablemente peor al esperado en un shock de precios, o el mercado puede no abrir o sencillamente podemos incurrir en una racha de pérdidas muy superior a la prevista. Asimismo, una cartera de sistemas con estrategias bien diferenciadas y funcionando en distintos mercados es una muy buena diversificación que mejora muchísimo el control de riesgo. Pero aun así, tampoco es suficiente porque en los shocks de precios o cisnes negros todos los activos suelen correlacionarse y raramente escapan a la oleada vendedora. El último elemento que debe tener un eficiente control de riesgo es la exposición, el apalancamiento. Y ello debe conseguirse con un buen algoritmo de Money Management que trabaje a nivel de sistema y a nivel de cartera, que permita crecer a los beneficios geométricamente pero que esté preparado para los cisnes negros. Es decir, debe ser un poco más conservador de lo que el papel sugiere, sentido común.

Con todo esto no habremos eliminado el riego mercado totalmente pero sí lo habremos minimizado al máximo, al fin y al cabo, sin riesgo no habría rentabilidad. De lo que se trata es de dejar a la suerte, buena o mala, prácticamente fuera de la partida, dependiendo nuestro retorno de nuestra habilidad.

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