¿Que son los sistemas tendenciales?

Hoy vamos a hablaros a fondo de los sistemas tendenciales. Son los más utilizados y la mayoría de grandes sistemas son tendenciales. No obstante, cuando uno tiene que elegir un sistema es importante que éste se adapte al perfil del trader. Operar con un sistema que es contrario a nuestra filosofía de mercado, nuestra aversión al riesgo, es el primer paso hacia el fracaso. El motivo es que cuando el sistema no funcione, que en algún momento ocurrirá, nos resultará mucho más difícil creer en él y tenderemos a desconectarlo en el peor momento. Evidentemente, si uno dispone de capital suficiente lo ideal es operar con una cartera de sistemas, y entonces es probable que haya algún sistema que no sea exactamente de nuestro perfil, pero el core de la cartera sí debe serlo. En una cartera siempre habrán sistemas principales, elegidos porque se adaptan a nosotros, y otros secundarios, elegidos para compensar la debilidad de los principales y conseguir así una Equity lo menos abrupta posible.

Los sistemas tendenciales son aquellos que intentan hacer dinero cuando los mercados entran en tendencia y perder lo menos posible cuando no hay tendencia. Obvio. Intentan detectar cuando una tendencia se inicia, se incorporan a ella, y pretenden mantener la posición hasta que la tendencia termina. ¿Pero, qué tendencia? Es importante entender que el concepto tendencia es mucho menos objetivo de lo que quisiéramos. Un sistema opera en un grado de tendencia y por lo tanto, intenta ganar dinero en SU tendencia, que no tiene por qué ser la principal del mercado o la que nosotros creemos a priori. No es lo mismo un sistema que opere en charts de 1 minuto que el que lo hace en el chart diario, evidentemente operan tendencias que no tienen nada que ver entre sí. De nuevo debemos elegir el que se adapte a nuestro perfil, a nuestra psicología, a nuestra aversión al riesgo, a nuestra tendencia…

Es cierto que se suele decir que el dinero está en la tendencia, pero no es menos cierto que la mayor parte del tiempo los mercados no están en tendencia, especialmente los índices de renta variable. Es decir, los sistemas típicamente tendenciales suelen depender de unos pocos momentos al año, de unos pocos trades para hacer dinero. Siguen la famosa ley de Pareto del 80/20. Digamos que el 80% del beneficio depende del 20% de las operaciones. Y esto tiene sus efectos en la psicología del trader. Por tanto, puede que un buen sistema tendencial sea el que más dinero no dé, pero puede que también sea el menos llevadero psicológicamente, y este es un factor muy importante. Es verdad que en muchas ocasiones la clasificación de un sistema no es fácil porque puede tener componentes típicamente tendenciales y típicamente anti-tendenciales. Vemos cuales son las características típicamente tendenciales y sus efectos en la psicología del trader:

  • Los sistemas tendenciales compran caro para vender más caro o viceversa, por tanto se pierden tanto el primer tramo de la tendencia como el último. Dado que abren posiciones cuando la tendencia ya ha empezado, los traders poco expertos tienen la sensación que entran tarde y a mal precio en la tendencia, lo que les genera dudas. Son sistemas que suelen tener stops más holgados para intentar que los beneficios corran. Esto va en contra de su psicología ya que por naturaleza nos gusta comprar barato (cerca de mínimos), vender caro (cerca de máximos) y tener stops cercanos, por lo que favorecen que el trader poco experto o fuera de perfil se “salte” algún trade o desconecte el sistema en el peor momento, algo que no debemos hacer jamás.

  • Sufren mucho en los laterales que es el tipo de mercado más frecuente en muchos mercados. Esto provoca periodos de Draw-Down muy largos, lo que fomenta la indisciplina en los traders poco expertos. Hace falta creer en el sistema y experiencia para seguir creyendo en un sistema tras mucho tiempo en Draw-Down.

  • Su fiabilidad (% de negocios acertados) suele ser baja, entre 30-45%, algo que también va en contra de la psicología ya que esto implica que fallamos más negocios de los que acertamos. Este es uno de los ratios más típicos para clasificar un sistema como tendencial, el tener una baja fiabilidad.

Pensar que tirando una moneda al aire y jugando siempre cara acertamos el 50%, más que un sistema tendencial. Esto favorece que se pierda la confianza en el sistema cuando tenemos series de fallos especialmente negativas, provocando de nuevo que nos “saltemos” negocios o que lo abandonemos cuando no toca. Debemos tener en cuenta que una fiabilidad así puede dar fallos consecutivos de más de 10 trades, imaginaros lo que es fallar 10 trades seguidos.

  • Por el contrario, suelen tener un ratio avg.win/avg.loss elevado (ganancia media en los negocios acertados / pérdida media en los negocios fallados) lo que compensa su baja fiabilidad. Para ello deben dejar correr los beneficios inexcusablemente para ganar mucho cuando aciertan que cuando fallan, ya que si no pueden perder su gran ventaja, que es tener elevados ratios avg.win/avg.loss. Como no, deben cortar en seco las pérdidas como cualquier sistema.

  • Los tendenciales puros pueden quedar abiertos al final de la sesión, ya que intentan acumular grandes beneficios en el largo plazo aprovechando los grandes movimientos tendenciales dejando correr los beneficios. Son los llamados sistemas tendenciales continuos. Esto añade la incerteza y el riesgo del gap de apertura del día siguiente.

Los tendenciales suelen ser los sistemas más rentables en el largo plazo, pero tal y como habéis visto también tienen sus inconvenientes. Lógicamente lo ideal es combinar una cartera de sistemas tendenciales, que operen en distintos timeframes (5, 30 minutos, diarios, etc.) y/o activos (DAX, CAC, IBEX, SP500, €/$, etc.) de distintos tipos (intradiarios, continuos, etc.) para que así tengan una baja correlación entre ellos. En este contexto incluir algún anti-tendencial puede mejorar mucho la Equity.

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