Pensar como un Trader

Cuando vemos un gráfico bien sea en barras, velas o cualquier otro tipo de gráfico vemos un movimiento alcista, bajista o lateral, buscamos señales, figuras de vuelta, de continuación, de consolidación. Una cosa que considero primordial es tener muy claro que esos movimientos son tan solo el reflejo de los inversores que hay detrás, unos entran en el mercado con unos capitales que ninguno de nosotros poseeremos en toda nuestra vida, son los grandes gestores, otros los medianos y los pequeños. Todos están en el mercado, unos son alcistas, otros bajistas. Muchos de nosotros hemos jugado alguna vez al juego de estirar la cuerda donde dos grupos intentan que uno de ellos traspase la línea central, la bolsa es como el juego de la cuerda, cuando un grupo tiene más fuerza que el otro la bolsa se gira hacia ese lado, si partimos de un lateral en el que los dos grupos luchan con las mismas fuerzas el mercado estará parado o se moverá en rangos estrechos, en un momento dado un grupo convencido de que el mercado va a subir, por ejemplo, inyectará más capital, el otro grupo se quedará sin capital y claudicará, las resistencias se romperán y habrá un grupo ganador. Según el sentimiento de los inversores la bolsa se moverá hacia un lado u otro.
La bolsa no es más que el estado psicológico de la masa que la forma, en los inicios de una tendencia el estado de la masa es ambiguo, muchos aún piensan que la antigua tendencia volverá. Conforme la tendencia va cogiendo forma, los contrarios van cerrando posiciones y muchos toman la posición en favor de la nueva tendencia, poco a poco el río va generando afluyentes que van alimentado la tendencia, mientras los encargados de manipular los mercados calientan el ambiente para convencer que la nueva tendencia va en serio y poco a poco ese sentimiento llega al extremo máximo, la euforia en mercados alcistas y el pánico en los bajistas. Si el mercado es alcista lo llamaremos burbuja, en mi artículo “Obelix y sus menhires” explico como se forman las burbujas y como el humano se deja llevar por la euforia hasta extremos insospechados. Si el mercado es bajista lo llamaremos pánico simplemente. El dinero es miedoso y suele salir mucho más rápido que entra. El humano es así, un ciudadano por si solo puede ser juicioso pero la masa como yo digo es bipolar, cambia de un estado a otro rápidamente. Esto es lo que hay que comprender, hay que ver la bolsa desde ese punto de vista, hay que ver lo que está pensando la masa, no desde el punto de vista de uno mismo, en el capítulo “pensando como un broker” explicaré como poder interpretarlo todo como un conjunto. Hay que ver los gráficos como los humanos que hay detrás y comprender lo que está pasando por sus mentes pero para eso debemos conocernos a nosotros mismos, nuestro miedos y nuestras euforias.
CONOCERSE A SI MISMO Y EL MERCADO DONDE SE INVIERTE
Esta parte es la más difícil de todas, todos los que hemos empezado en la bolsa lo hemos hecho por el dinero, de eso no hay duda, al principio las cosas suelen funcionar, empezamos por acciones y las cosas más o menos salen, no conocemos el mercado demasiado y poco a poco nos vamos confiando, entonces decidimos empezar a asumir más riesgos, ahí empiezan nuestros problemas, en bolsa se cometen muchos errores comunes a todos los humanos, cortamos las ganancias antes de tiempo y cuando sufrimos pérdidas nos quedamos pasmados viendo como nuestro capital se esfuma y buscamos toda clase de excusas para auto-convencernos y no ver el error cometido. Corremos detrás del precio, entrando tarde y como no, nos quedamos enganchados. Así muchas veces convertimos una entrada en la que pensábamos estar unos días como mucho, en una operación de largo plazo y nos volvemos a auto-convencer. El problema radica en que nos convertimos en incapaces de reconocer nuestros errores.
Cuando esta dinámica se apodera de nosotros es cuando hay que plantearse una solución, algo no funciona y es que la mente humana es así. Hay que sentarse y comprender que nos está ocurriendo, auto-analizarse constantemente y no dejar que esos sentimientos se apoderen de nosotros. Esto por si solo no basta, hay que comprender la bolsa para comprendernos a nosotros y ser muy disciplinado con las decisiones. No todos los días uno está hábil para tomarlas, el cansancio, los problemas, unas entradas seguidas con pérdidas nos minan la moral, nos sentimos mal, unos perdedores, los reflejos caen y vuelven los problemas. ¿Que hacemos entonces?, volvemos a empezar, conseguir la disciplina total pienso que es imposible, al menos al cien por cien, siempre hay algún fallo, uno de ellos es el exceso de confianza, cuando enlazamos varias entradas con éxito es muy fácil caer en el descuido y nos vuelven a dar, pues a sentarse a pensar de nuevo.
El conocer el mercado es indispensable pero cuesta años, en bolsa dos más dos no siempre son cuatro y un entorno económico que hizo subir las bolsas en un momento dado cuando se repite puede hacerlas bajar, hay que aprender a conocer las señales y ser disciplinado en la toma de decisiones. Un buen sistema ayuda pero hay que cumplirlo y eso también es difícil, también nos buscamos excusas cuando la entrada se nos tuerce, no cerramos la posición en el stop marcado o nos volvemos a auto-convencer.
El mejor consejo que puedo dar es el conocerse y comprender que fallamos, que somos humanos y como tales erramos en muchas facetas de nuestra vida, el reconocer estos errores nos ayudará en otras partes de nuestra vida pues llegará un momento que sabremos aplicarlo a los problemas personales o laborales que nos van surgiendo a los largo de nuestra vida.
LA BOLSA ES UN CONJUNTO DE FACTORES
John Murphy dice esto en su libro “Análisis técnico de los mercados de futuros” y tiene toda la razón, la bolsa consta de múltiples factores y todo ese conjunto es en el que nos debemos fijar. El precio, las medias, las líneas de tendencia, los canales, el volumen, los indicadores, el gráfico mensual, semanal, diario e intradiario, las figuras, los retrocesos, los soportes y resistencias, nuestras percepciones y más factores que seguramente se me olvidan. Todo eso junto nos da una información y de esa información se puede y se debe sacar conclusiones, sacar pistas, observar que es lo que pretende la masa. En una tendencia es sencillo pero cuando el mercado está lateral, con indecisión, todos estos factores nos pueden ayudar a percibir lo que va a ocurrir e incluso adelantarnos en algunas ocasiones. Como cada uno tenemos un perfil inversor debemos encontrar todas las piezas de ese puzzle en las que nos encontremos cómodos. Lo que a mí me vale puede que no le valga a usted pero es importante que tengamos un conjunto de herramientas diferentes en las que confiar. Las medias de 50 y 200 sesiones suelen actuar como soportes y resistencias, los indicadores nos pueden mucha información, sobrecompra, sobreventa o divergencias, el volumen nos da muchas pistas en los momentos críticos, los retrocesos, etc. Mi consejo es que busquen lo que a ustedes les vaya bien, tampoco es necesario tener siete u ocho indicadores o varias medias, lo justo y necesario para poder extraer información.
PENSAR COMO UN BROKER
Con el término broker me refiero a los grandes gestores o mejor dicho a las grandes agencias, hedge founds, bancos de inversión, todo aquel que por el volumen tan inmenso de capital que mueve puede ejercer presión en los mercados. No solo tienen el capital, tienen la llave de la mente humana, el control de la masa, saben aplicar la psicología de masas hasta su punto más doloroso o eufórico. Lanzan rumores, revientan los soportes o resistencias y mientras los pequeños pican el anzuelo ellos lo recogen todo y en unos minutos o días le dan la vuelta al mercado. Crean burbujas para inflar los precios, no dudan en tumbar a un país si hace falta.
Hay que intentar pensar como ellos, meterse en su piel, preguntarse, si yo tuviera ese poder y tuviera que comprar o vender todo ese capital, ¿que haría?, ¿como engañaría y manipularía?. Esa es una buena manera de no caer en las trampas que son muchas. En esta selva hay depredadores y presas y las armas de estos son provocar el pánico o la euforia en la masa, solo así pueden colocar todo ese capital. No se olviden de esto, aquí radica una buena parte de lo que ocurre en los mercados. Las trampas alcistas, bajistas, las burbujas, los pánicos, todo tiene detrás un porque.
PLANTEARSE UNA ESTRATEGIA Y APLICARLA CON DISCIPLINA
En bolsa hay que tener muy claro cuando y porque se entra y se sale. Hay que plantearse la forma de operar que a uno le sea cómoda, unos tienen más tiempo que otros, más capital o menos, unos son más nerviosos, otros más tranquilos. La experiencia nos va marcando esa estrategia aunque la base de todo es la tendencia, los soportes y las resistencias, eso siempre funciona. No es lo mismo invertir en valores a medio o largo plazo que operar en futuros en intradía. Lo que nunca funciona o mejor dicho, funciona alguna vez es invertir por intuición, basta que nos funcione una vez para volver a intentarlo y claro, al final somos hombres muertos. Hay que planificar y ejecutar con un plan establecido y los más importante, aplicarlo correctamente. Es muy común tener las cosas claras y saltarse las normas por causas diversas, al final casi siempre resulta caro, yo siempre digo que las operaciones hechas con el cerebro son ganadoras y las hechas con el corazón perdedoras, yo he legado a ver compras porque por el camino se ha visto un cartel de FCC, esto es cierto. Busquen su sistema, con el que sientan cómodos y aplíquenlo con disciplina, no siempre se gana, eso es imposible en bolsa pero si se puede ganar más de lo que se pierde, así es como tiene que ser, las posiciones perdedoras deben cortarse y las ganadoras dejarlas correr. Recuerden que al final lo más sencillo es muchas veces los más acertado.

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